Edgar H. Clemente/La Jornada/Tapachula, Chis. – La caravana migrante autodenominada “David”, integrada en su mayoría por haitianos, cumplió este lunes una semana de travesía por la costa de Chiapas en busca de salir de la frontera sur para llegar a otras regiones del centro y norte de México.
Hasta ahora el contingente ha recorrido 110 kilómetros desde Tapachula —de donde salieron el pasado 20 de abril— hasta Mapastepec, un trayecto que en automóvil se haría en dos horas.
Durante su paso por los municipios de Huehuetán, Huixtla y Escuintla, donde han hecho escala, han recibido ayuda humanitaria de las instituciones de Salud y Protección Civil, principalmente.
“Se les ha brindado todo el apoyo”, dijo el edil de Mapastepec, Amando Espinosa Cruz. Los migrantes descansaban en esa localidad antes de seguir hacia Pijijiapan, el siguiente punto en la ruta.
Durante su trayecto han estado acompañados por agentes de la Guardia Estatal y Guardia Nacional que brindan asistencia vial para evitar accidentes en la carretera federal por donde transitan camiones de carga que mueven mercancías entre México y Centroamérica.
También son escoltados por oficiales del Grupo Beta y del Instituto Nacional de Migración, que les han ofrecido subirlos a las camionetas y regresarlos a Tapachula, pero los migrantes han rechazado la propuesta.
La Caravana —el segundo contingente de este año— salió la noche del lunes señalando falta de respuesta a sus trámites migratorios y falta de opciones de empleo en la frontera sur.
Los migrantes ya no buscan el sueño americano sino que buscan establecerse en otras localidades como Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey, donde creen que pueden contraer mejores oportunidades de trabajo mientras siguen a la espera de los procesos de regularización.
Según organizaciones de la sociedad civil, en la frontera con Guatemala hay entre 60 mil y 75 mil migrantes varados, lo que se traduce en que los servicios de atención estén saturados.
