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La noche en que Otis entró a la bahía de Acapulco la población y los turistas no tenían idea de la magnitud de la tormenta porque las autoridades no alertaron a tiempo, de acuerdo a testimonios, pese a que el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos advirtió de la “pesadilla” que se dirigía” al puerto.

Y es que el martes por la noche, antes de que Otis tocara tierra, el organismo estadounidense advirtió sobre un “escenario de pesadilla que se desarrollaba en el sur de México”, al intensificarse rápidamente.

Lucero, quien acudió a vacacionar a Acapulco, recuerda que fue hasta lo peor del meteoro cuando los empleados del hotel en que se hospedaba acudieron a buscar a los huéspedes para refugiarlos.

“Empezamos a escuchar que se rompieron las ventanas y nos pasamos a una sola cama, se movía horrible como si la jalaran de un lado para otro. Nos fuimos al baño, nos metimos a la tina y en eso escuchamos que se rompió el ventanal. Teníamos mucho miedo porque aparte de que se escuchaba el viento súper fuerte era como si estuviera temblando. El hotel se cimbraba”, narra a 24 HORAS, conmocionada.

“Solo había tres personas encargadas en nuestro hotel y empezaron a buscarnos. Nuestro hotel era de ocho pisos, estábamos en el quinto. Nos bajaron a las oficinas del hotel y ahí nos quedamos, pero todo el hotel ya estaba destrozado, con los colchones en los pasillos, todo estaba inundado. Es la peor experiencia de mi vida. Creí que iba a morir, creí que se iba a caer el edificio”.

Acompañada por su mamá y su hermana, cuando por fin salieron, descubrieron una ciudad destrozada por la tragedia: “Estábamos en la Costera Miguel Alemán. Ningún hotel o restaurante estaba en pie, todo estaba destruido. Ningún hotel tenía ventanas, fueron destrozadas por completo. En las calles todo era horrible, en nuestro hotel volaron las puertas de las habitaciones, se despegaron con todo y marco”.

“Cuando amaneció y vimos los otros hoteles, ya no tenían paredes. Había carros volteados. Había rapiña, la gente se llevaba de todo, no nada más comida. Los Oxxos estaban saqueados”.

El escenario de los saqueos se repitió ayer a lo largo del día en diversos establecimientos del puerto, como supermercados y cadenas de mayoreo tipo club.

En redes sociales, el reclamo es el mismo, gente que acusa que las autoridades no alertaron pese al informe del Centro de Alerta de Huracanes.

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“Algo como esto podía ocurrir. No avisaron. No alertaron a la población, nos dejaron en la indefensión”, dice un hombre sobre la azotea de su casa, en un video que circula en redes.

Jorge Laurel, empresario hotelero del puerto de Acapulco y expresidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco, también señaló que las alertas de Protección Civil y de las autoridades no fueron suficientes, por lo que no se pudieron preparar para el impacto del huracán Otis.

La noche en que el huracán entró al puerto se encontraban con un 50% de ocupación hotelera, “se estaba llevando a cabo una convención nacional de minería, alrededor de 8 mil participantes y otros eventos que se llevaban a cabo”.

Hasta ahora, dichos turistas han estado resguardados en los salones más grandes de los hoteles donde se les ha proporcionado alimentos, y comenzarán a salir del puerto una vez que se establezca el puente aéreo.

Reconoció que la devastación de Otis les afectará en su mejor temporada, que es la de fin de año “que es la que seguramente no alcanzaremos a estar listos, dada la magnitud de todo lo que hay que hacer para levantar a Acapulco”.

Aseguró que la devastación que dejó el huracán Otis dejará pérdidas de hasta el 90% para el sector hotelero, toda vez que no hay condiciones para que se puedan recuperar y prestar servicios en diciembre, que es la temporada más fuerte del año.

Consideró que la ciudad va a necesitar ayuda de toda la población y por lo pronto señaló que se requiere agua, alimentos y enseres para limpieza.

El empresario informó que hasta ahora no han tenido ningún acercamiento con las autoridades, “ni tampoco alguna especie de programa que se vaya a formular para poder tener apoyos para reconstruir la zona turística”, aunque reconoció que todavía es prematuro.

También señaló que hay hoteles que cuentan con seguro de gastos catastróficos, “pero no todos los hoteles, hay mucha hotelería independiente y hoteles pequeños que seguramente estaban sin la protección de un seguro”, por ello pidió valorar y hacer un balance más detallado de lo que se requiere para reactivar la economía.

FRASE

“En este momento estamos esperando a poder tener un balance más claro de cuáles son los daños y afectaciones por el huracán, la planta hotelera se vio devastada por este fenómeno. Yo creo que un 80% de la infraestructura hotelera quedó afectada, el huracán pegó en las tres zonas turísticas de Acapulco, la tradicional, la dorada y diamante”

Jorge Laurel
Empresario hotelero

 

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