Edgar H. Clemente/La Jornada/Tapachula, Chis. – Madres y familiares de migrantes desaparecidos en Chiapas concluyeron una intensa semana de labores de búsqueda en la frontera sur sin resultados favorables que llevaran a una posible localización, pero con la esperanza de encontrarlos algún día.
En conferencia de prensa, las buscadoras detallaron los recorridos que hicieron en los municipios de Tonalá, Tapachula y Mazatán —paso obligado de migrantes en la ruta por el Pacífico hacia Estados Unidos— y por donde habría cruzado un grupo de 40 extranjeros que desapareció en diciembre de 2024.
“Venimos buscando pistas que nos lleven a donde se encuentren nuestros familiares, nos vamos con tristeza porque esperábamos más, esperábamos encontrar a alguno, nos vamos siempre con la esperanza porque la esperanza nunca la dejas de perder como familia”, expresó el hondureño Óscar Hernández, quien vino en busca de su hermano Ricardo Hernández Barahona, de 33 años de edad.
El colectivo también visitó la comunidad de San José El Hueyate, en el municipio de Mazatán, donde fue el último punto de contacto con los migrantes desaparecidos hace 16 meses.
“Siento que San José El Hueyate es el punto clave, creemos que ahí se esconde una verdad, ahí está todo para descubrir dónde están nuestros familiares. En los pobladores existe el miedo, existe el temor y lo entendemos”, añadió.
Ana Enamorado, de la Red Regional de Familias Migrantes —colectivo que acompañó la brigada internacional de búsqueda— abundó que la presencia de las madres buscadoras en el territorio de la desaparición de sus seres queridos obliga a las autoridades locales y federales a coordinar acciones para encontrarlos.
Durante su recorrido por la frontera sur, el colectivo visitó parques públicos, mercados, penales estatales, albergues y otros sitios de alta concurrencia de migrantes, en donde recogieron indicios cuya información fue entregada a las autoridades para que continúen con las investigaciones.
En la brigada participan las madres y familiares de los cubanos Meiling Álvarez Bravo y su hijo Samei Armando Reyes Álvarez, Elianis Caridad Morejón Pérez, Lorena Rosabal Guevara y Jorge Alejandro Lozada Santos; así como del hondureño Ricardo Antonio Hernández Barahona y el ecuatoriano Jefferson Stalin Quindil Guanoquiza, quienes formaban parte de los 40 migrantes que buscaban el sueño americano.
La activista también agradeció el apoyo de otras organizaciones como Caravana Migrante, de Italia, y Abriendo Fronteras, de España, que respaldaron las tareas de la brigada internacional. Además, fueron acompañadas por la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano, así como personal de la Comisión Nacional de Búsqueda, Comisión Estatal de Búsqueda de Chiapas, Comisión Estatal de Víctimas de Chiapas y Fiscalía General del Estado de Chiapas.
“No nos regresamos como quisiéramos porque el sueño de la familia es regresar con su ser querido que está desaparecido, el objetivo principal es encontrarles, ese es el llamado a la sociedad y a las autoridades: que busquen porque nuestros familiares deben estar en alguna parte del Estado de la República”, apuntó Enamorado.
