Edgar H. Clemente/La Jornada/Tapachula, Chis. – Madres y familiares de migrantes desaparecidos en la ruta hacia Estados Unidos visitaron los Centros Estatales de Reinserción Social varonil y femenil en Tapachula, en la frontera con Guatemala, en busca de indicios que lleven a su localización.
Portando playeras estampadas con los rostros y datos de sus familiares, así como un cúmulo de fichas de búsqueda impresas, las integrantes de la brigada internacional ingresaron a los complejos penitenciarios.
Apoyados por la red regional de madres y familiares de migrantes desaparecidos, esta ocasión encabezan las tareas los parientes de un grupo de 40 extranjeros de Cuba, Ecuador y Honduras que se perdieron en el municipio de Mazatán, en la costa de Chiapas, en diciembre del 2024.
Julia Margarita Bravo Díaz, de Cuba, llegó en la brigada buscando a su hija Meiling Álvarez Bravo y a su nieto Samei Armando Reyes Álvarez, de 41 y 15 años de edad, respectivamente, con quienes perdió contacto el 21 de diciembre del 2024 cuando estaban en la comunidad de San José el Hueyate, Mazatán.
“Me dijo que iban a desayunar para salir hacia el DF, iban a tomar una lancha” contó la caribeña.
La mujer y el pequeño salieron de Cuba buscando una vida mejor, agregó la madre buscadora.
Por la mañana la brigada recorrió el Parque Central Miguel Hidalgo, en el centro de Tapachula, un punto de reunión habitual de migrantes que ingresan a México por la frontera sur. También recorrieron el mercado público San Sebastián, donde laboran cientos de indocumentados.
Ahí el colectivo mostró las fichas de búsqueda de los desaparecidos preguntando con otros migrantes, principalmente.
La brigada comenzó las actividades el pasado lunes en el municipio de Tonalá, otra de las localidades en la ruta migratoria por el Pacífico. Ayer visitaron el albergue Belén, en Tapachula. De acuerdo al itinerario también irán a San José El Hueyate, Mazatán, donde perdieron comunicación con el grupo que desapareció en diciembre del 2024.
