En medio del debate por el fortalecimiento del sistema de salud en Cuautitlán Izcalli, regidoras del PAN fueron señaladas por incurrir en “hipocresía política” y contradicciones al rechazar iniciativas vinculadas al acceso a servicios médicos, lo que generó un fuerte intercambio de posturas dentro del cabildo.
El presidente municipal, Daniel Serrano, defendió los avances en la integración del sistema de salud estatal con el federal, destacando la reciente incorporación de médicos del IMSS como parte de una estrategia conjunta. En ese contexto, cuestionó las críticas de la oposición y llamó a no confundir la “politización” con la “politiquería”.
“Si se refieren a que cada representante proviene de un partido político, eso no se debe temer; representamos cosas distintas”, sostuvo. Sin embargo, arremetió contra lo que calificó como actos de oportunismo político: “Si se trata de hacerse publicidad visitando clínicas inconclusas que dejaron gobiernos anteriores, entonces háganse responsables de con quién se aliaron”.
Serrano también acusó a administraciones pasadas —principalmente del PRI— de dejar infraestructura médica inconclusa, con daños estructurales y fuera del patrimonio municipal. Además, señaló que los tabuladores heredados en el DIF han limitado la contratación de personal médico, al calificarlos como parte de una “estructura inmoral”.
El edil fue más allá al denunciar irregularidades en el uso de predios municipales, poniendo como ejemplo el caso de la Glorieta de los Rotarios, donde —aseguró— transportistas ocuparon espacios sin contratos formales, evidenciando prácticas que atribuyó a “fuerzas políticas” con antecedentes en el manejo del municipio.
Por su parte, la primera síndica, Mary Barboza, respaldó las acciones del gobierno local y federal, subrayando que se trata de un esfuerzo coordinado entre los tres niveles de gobierno para garantizar servicios de salud a la población.
En tribuna, lanzó un mensaje directo a la oposición: “No subestimen la capacidad de nuestros ciudadanos ni pretendan engañarlos con discursos desgarradores y acusaciones sin fundamento”.
Afirmó que es evidente quién está destinando recursos públicos para ofrecer consultas médicas, análisis clínicos, medicamentos y lentes gratuitos, y quién —dijo— “regalaba el dinero disfrazado de programas que nunca dieron resultados”.
Barboza endureció el tono al retomar posturas del oficialismo federal, al señalar que “la derecha piensa que el acceso a la salud es un privilegio y no un derecho”, acusándola de prácticas discriminatorias y alejadas de las necesidades sociales.
El choque de posturas dejó al descubierto la tensión política en el cabildo, donde el tema de salud pública se ha convertido en un nuevo frente de confrontación entre el gobierno municipal y la oposición panista.
