Redacción
Los bloqueos registrados jueves y viernes en la Vía José López Portillo afectaron a miles de automovilistas y usuarios del transporte público, en medio de las protestas por la clausura de centros de rehabilitación en Ecatepec. Las movilizaciones tuvieron como principal demanda la reapertura de estos espacios, cerrados por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México.
De acuerdo con la información proporcionada, entre las personas que encabezaron estas acciones se encuentra Sonia Itzel Gutiérrez Olvera, hija del exalcalde de Ecatepec, José Luis Gutiérrez Cureño, así como propietarios y operadores de anexos que buscan retomar actividades tras las clausuras.
Este viernes, alrededor de 30 manifestantes bloquearon la vialidad durante aproximadamente dos horas, lo que generó afectaciones a quienes regresaban a sus domicilios al concluir su jornada laboral. La circulación se vio interrumpida en ambos sentidos, impactando también al transporte público.
La movilización se sumó a un primer bloqueo realizado un día antes en la misma vía, lo que extendió las complicaciones viales por dos jornadas consecutivas. La Vía López Portillo es uno de los corredores más transitados de la zona nororiente del Valle de México.
En el texto base se señala que, pese a la disposición de autoridades estatales, municipales y de la Fiscalía para entablar diálogo, los manifestantes mantuvieron las protestas como medida de presión. También se indica que los inconformes buscaban obtener beneficios relacionados con la operación de estos centros.
El fiscal regional de Ecatepec, Mario Guerrero López, ofreció instalar una mesa de trabajo en las oficinas de la dependencia para atender las demandas del grupo. La propuesta buscó canalizar las inconformidades por la vía institucional y evitar nuevas afectaciones a terceros.
La información refiere además que varios de estos centros de rehabilitación operaban en condiciones irregulares y que, en algunos casos, existían señalamientos por abusos y maltratos hacia las personas internas, lo que motivó las acciones de clausura por parte de la autoridad ministerial.
En este contexto, el conflicto evidencia la tensión entre quienes exigen la reapertura de anexos y las autoridades que mantienen operativos de supervisión. Las protestas ya han tenido impacto directo en la movilidad de miles de personas, mientras continúa el proceso de revisión sobre estos establecimientos.
