Dice que está preocupado por las nuevas generaciones
Valle de Lágrimas.- El periodista Carlos Alazraki se quebró en pleno programa en vivo y se puso a llorar, según él, por la situación que vive el país.
Fue durante la emisión de su programa Atypical TV que el publicista no pudo aguantarse y se soltó llorando mientras se aventaba un monólogo sobre por qué la gente no debe creer lo que ve en las conferencias mañaneras de la presidenta Claudia Sheinbaum.
“A la nueva generación de 35, 40 años no les hace ruido. No hay bronca que vivamos en dictadura. No hay bronca que la República haya desaparecido, que ya no haya tres poderes. Una persona, que es Claudia, maneja todo el rollo como dictadora”, expresó conmovido Alazraki, quien en esta ocasión no pidió donaciones.
Paquita llora en vivo.
Paquita Alazraki (@carlosalazraki), protagonizó un drama digno de los premios Oscar.
Lloró en vivo por el futuro de México y salió a pedir: Que ya no vean las mañaneras de la presidenta @Claudiashein.
¡Nos están mintiendo!.
Casi me hace llorar. pic.twitter.com/oetx8Z9HQL
— Albert_Rudo (@Albert_Rudo) December 10, 2024
Alazraki está llorando en su casa como niña chiquita
Durante su perorata, el confiable analista se lamentó del rumbo político y social de México y, aunque en esta ocasión sus vecinos no le pusieron música de fondo, costó mucho trabajo entender lo que iba diciendo.
“México está feliz y siguen dando migajas a los más necesitados. Yo soy el primero que echa porras a que les den dinero a quienes verdaderamente lo necesiten, no a los hu*vones de 30 años que no hacen nada”, añadió el también creador de la frase “Ódiame más”, que tanto daño le ha hecho al Club América.
“Usa las mañaneras para mentir, igual que Andrés, porque para eso son. Ya me cansé de cada programa decir ‘les están mintiendo’. La mañanera es esconder lo trágico del país; nunca reconocen lo mal que está el país”, agregó antes de echarse a llorar, creando así una de las comedias involuntarias más finas de las que se tengan memoria.
Y por si te lo perdiste: ya salió a hablar el vato que fue a marchar el 8 de marzo, y pues mejor se hubiera quedado callado.
