Ultimo Messaggio

Eduardo Ramírez levanta segunda bandera blanca por la alfabetización, en Huixtán Gobernador de Chiapas ratifica compromismo con Claudia Sheinbaum y la soberanía nacional

 

Cristian Millan

Marcelo Flores ha sido convocado por la selección de Canadá para un partido amistoso ante Guatemala el 17 de enero. El llamado ha generado un fuerte eco en el entorno del fútbol mexicano. Su posible cambio de selección ha reabierto el debate sobre su futuro internacional. El escenario rumbo al Mundial 2026 ha comenzado a tomar forma.

La situación reglamentaria de Flores ha sido clara bajo los lineamientos de la FIFA. El atacante ha disputado tres encuentros con México antes de cumplir 21 años. Además, no ha participado en torneos oficiales de máxima categoría. Estas condiciones han abierto la puerta para un cambio de federación.

El proceso administrativo aún no ha sido cerrado de manera definitiva. La FIFA ha tenido que revisar y aprobar formalmente la solicitud correspondiente. Mientras tanto, el jugador ha quedado habilitado para asistir a convocatorias no oficiales. Cada paso ha sido observado con atención por ambas selecciones.
La decisión final ha recaído completamente en el propio futbolista.

Flores ha tenido que valorar el proyecto deportivo que más le convenga a largo plazo. Canadá ha buscado seducirlo con un rol importante rumbo a 2026. La posibilidad de mayor continuidad ha pesado en el análisis.

Desde el entorno de Tigres, el respaldo ha sido evidente. Guido Pizarro ha apoyado públicamente el camino del jugador. El club ha priorizado el crecimiento personal y profesional de Flores. La apertura ha marcado una postura poco habitual en estos casos.

Por su parte, la selección canadiense ha intensificado su acercamiento. El cuerpo técnico lo ha incluido en un campamento de trabajo estratégico. La intención ha sido integrarlo al modelo de juego. Canadá ha visto en Flores un perfil clave para su ofensiva.

El futuro internacional de Marcelo Flores ha quedado en un punto decisivo. La elección de selección ha tenido implicaciones deportivas y simbólicas. El Mundial de 2026 ha sido el gran objetivo en el horizonte. Su resolución ha sido cuestión de tiempo y convicción.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *