Dárgelos y compañía bajaron a dar cátedra
Auditorio Nacional.- Unas por otras: mientras Argentina nos sigue regalando personajes deleznables (Lady *acista, Milei o el 25% de Ángela Aguilar); también ha contribuido con cosas invaluables al mundo, como el tango, el choripan, Mafalda o los Babasónicos.
Precisamente fueron estos últimos, los Babas, quienes regresaron al Auditorio Nacional de la Ciudad de México para dar cátedra de rock. La banda compuesta por Adrián Dárgelos, Diego Uma, Diego Tulón, Mariano Roger y Diego Panza entregó vestuario, ritmo, luces y hasta bailecitos sexys para beneplácito de sus seguidores.
La izquierda de la noche tomó por asalto el Auditorio
Alrededor de las 9 de la noche, el poderoso ensamble roquero retumbó en el recinto de Reforma, con luces parpadeantes que revelaron poco a poco a nuestros queridos argentos. Adrián Dárgelos tomó el micrófono, enfundado en vestimenta azul, chaleco blanco y botas naranjas, outfit que evocó al del poderoso guerrero sayajin, Vegueta. La banda se prendió al ritmo de “Bye Bye”, “Pendejo”, “Soy rock” y “En privado”.
Posteriormente, la fiesta continúo con rolitas más clavadas como “Cuello rojo”, “Anubis”, “La izquierda de la noche” o la poderosísima “Cretino“. Luego, llegó el momento de algunas complacencias como “El Colmo”, “Los calientes”, “Sin mi diablo” y “Calmado, matamos al venado”, la cual fue coreada con entusiasmo por aquellos fanáticos que los siguen desde que apenas le empezaba a salir la barba a Dárgelos.
Ya encarrerados, repartieron éxitos, himnos y joyitas al por mayor. No sorprende, ya que prácticamente cada álbum es una colección de texturas y ritmos tanto pegajosos como experimentales. Esto se pudo ver proyectado en el escenario, pues mientras el vocalista seducía al público, cada integrante se entregaba a su tarea.
Mención aparte para el guitarrista y compositor Diego Uma, quien, como ya es costumbre, baila y se retuerce en el escenario como la encarnación viva de las melodías que solo los Babas nos pueden dar. Así fue como pudimos disfrutar de temones como “Mimos son mimos”, “Tajada”, “La Lanza”, “¿Y qué”, entre otras.
10 mil locos no pueden estar equivocados
“Soy… víctima de un dios, frágil, temperamental…” fueron las palabras que 10 mil personas corearon para ir cerrando la velada. De ahí en adelante todo fue gozo y grito, especialmente cuando llegaron “Carismático” y “Yegua”. En efecto: esa noche fuimos fáciles y no acatamos límites.
Tras una falsa despedida, los argentinos regresaron para cerrar con “La pregunta” (uffff), “Flora y fauno” e “Irresponsables”, regalándonos así un setlist impecable que, sin embargo, no alcanzó a saciar nuestras ganas de mas. Muchos, por ejemplo, se quedaron esperando “Putita”, pero esa la dejamos para la próxima que vengan.
Fotos: Jorge Martínez