La Semana de la Moda de Milán abre sus puertas en un momento complicado para la industria del lujo, con la presentación de las colecciones otoño/invierno 2025-2026.
En un sector golpeado por la caída de ventas y la incertidumbre económica, esta edición busca ser un punto de inflexión.
Te puede interesar: Premios Oscar 2025 ¿Dónde y cuándo verlos?
Gucci, emblema de esta crisis, abrió la pasarela tras anunciar la drástica caída de sus ventas y la abrupta salida de su director artístico, Sabato de Sarno, apenas 20 días antes del desfile.
El grupo Kering, propietario de la marca, sufrió una caída del 62 por ciento en sus beneficios en 2024, reflejo de un problema que afecta a toda la industria.
mitad Sabato, mitad equipo interno de diseño, empezó #MilanFashionWeek y Gucci presentó su nueva colección. pic.twitter.com/wvuEy5Tz2G
— Celeste (@aycelestte) February 25, 2025
Desafíos de la rebeldía
Carlo Capasa, presidente de la Cámara Nacional de la Moda Italiana, reconoce el desafío: “La moda debe responder con creatividad, pragmatismo y flexibilidad”, mencionó; sin embargo, las cifras preocupan.
Solo un tercio de las marcas de lujo crecieron en 2024, y sectores como la marroquinería y el calzado registraron descensos del 8.1 por ciento.
En Toscana, epicentro de la producción de artículos de cuero, 100 mil personas enfrentan el desempleo técnico.
Te puede interesar: Presentan póster de las nominadas a Mejor Película en los Oscar
El gobierno italiano ha destinado más de 110 millones de euros para mitigar el impacto en el empleo, pero marcas como Bally siguen al borde del cierre. Aun así, la Semana de la Moda sigue adelante con 153 eventos, que destacan los aniversarios de Fendi, DSquared y Kway, mientras Bottega Veneta aplaza su regreso a septiembre.
Entre crisis y celebración, Milán busca reafirmar su papel como capital de la moda.