Edgar H. Clemente/La Jornada/Tapachula, Chis. – Extranjeros de diversas nacionalidades y activistas escenificaron un “viacrucis migrante” para protestar por la dilación de trámites gubernamentales, denunciar abusos y discriminaciones que padecen en la frontera sur.Heyman Vázquez Medina, de la Pastoral de Movilidad Humana de la iglesia católica, externó que los migrantes padecen un calvario en su travesía en busca de mejores condiciones de vida.
“El camino del migrante es un viacrucis, mucho sufrimiento. Queremos dar una palabra de aliento a los migrantes y una palabra a la sociedad para sensibilizarla”, comentó el religioso.
Luis García Villagrán, Coordinador del Centro de Dignificación Humana AC, sostuvo que la frontera sur se ha convertido en un gran “cárcel migratoria” porque los extranjeros llevan más de un año en trámites de asilo ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados y no les dan respuesta.
Además, cuando los migrantes quieren salir de Tapachula, la principal ciudad de la región, son detenidos más adelante y devueltos a la frontera sur. Y ahora la región experimenta la llegada de cubanos deportados de Estados Unidos.
“Le queremos decir al presidente, Donald Trump, que Tapachula y la frontera sur no es su patio trasero” lanzó el defensor.
Los migrantes y los activistas marcharon por el centro de Tapachula cargando una cruz de madera, pancartas y una piñata de Donald Trump que quemaron al concluir la movilización.
“Queremos papeles para poder salir de Tapachula, para poder trabajar, no podemos trabajar, ni podemos hacer nada”, expresó la haitiana, Leina Pau, que lleva cinco meses en esta localidad de la frontera con Guatemala.
Entre los participantes del viacrucis también estaba el cubano, Roberto Morales, quien llegó hace apenas dos meses a Tapachula tras ser detenido y deportado por Estados Unidos en donde llevaba viviendo casi cinco décadas.
“Yo he estado en Estados Unidos 46 años viviendo y Donald Trump nos botó a la fuerza, nos sacaron a la fuerza”, narró el hombre de la tercera edad.
Los migrantes exigieron que se agilicen sus trámites de regularización o en su caso les concedan permiso para poder transitar por México e ir a otras entidades donde puedan seguir con el papeleo, encontrar mejores condiciones de vida y rencontrarse con sus familiares que ya llevan tiempo en el país.
