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LA NADADORA MEXICANA DE AGUAS ABIERTAS HA CRUZADO TRES VECES EL CANAL DE LA MANCHA, DOS EN RELEVOS Y UNA EN SOLITARIOS 

REDACCIÓN

GRUPO CANTÓN

CIUDAD DE MÉXICO.- La natación en aguas abiertas es una disciplina apasionante que ha ido ganado popularidad en los últimos años.

A diferencia de la natación en piscina, donde tienes las condiciones controladas, nadar en aguas abiertas implica enfrentarse al desafío de nadar en ríos, lagos, océanos, etc., y sentir el contacto con la naturaleza del entorno.

Esta actividad no solo es un deporte emocionante, sino que también ofrece una experiencia única de conexión con la naturaleza y una gran sensación de libertad.

Y México tiene una digna representante que se ha convertido en la primera mujer latinoamericana en cruzar nadando el Canal de la Mancha, y ya lo ha andado en cuatro ocasione, su nombre…Arleen González.

“Espero que todos hayan soñado poder volar. Esa sensación de libertad, de querer, en cierta plenitud. Yo cuando llego a soñar, que vuelo, yo sueño que nado, ósea, voy caminando y empiezo a hacer mis brazadas, y que mientras vuelo, ya voy nadando de dorso o de crol. La verdad es que cuando uno nada con corriente a favor esa es la sensación de volar, de estar vivo, de estar viendo todo el panorama, esos nados tan largos, te permiten literalmente, ver toda tu vida. Estas contigo mismo 14 horas, 32 horas, te permite darte la vuelta de lo agradecido que debes estar con tu vida. Te da esa pausa, esa euforia y a la vez esa paz, de que estoy haciendo con mi vida algo”, señaló en entrevista para el diario Basta.

Hay un dicho que dicta: “Nunca es tarde para emprender cualquier actividad”, y para la nadadora mexicana de aguas abiertas, comentó que ella inició en este ejercicio después de los 25 años.

“Dejo de nadar a los 15, y cuando vuelvo a hacer ejercicio, como a los 25 o 27 años, conozco lo que es nadar en aguas abiertas. Siempre he sido una mujer de retos. Empecé nadando un kilómetro en las Estacas, agua fresca, y con mucho entusiasmo afronté mi primera experiencia, sin medir bien la distancia y el ritmo, pero como se nada contracorriente, el esfuerzo equivale a un kilómetro”.

La ondina mexicana reveló que, aunque al principio se le complicó, se fue acostumbrando, hasta el grado de hacer la natación en aguas abiertas en su estilo de vida.

“Fui encontrando mayores retos, con todo el amor que le tengo al agua, pero también con todo el temor, desde meterte y sentir el agua helada y sentir cómo crees que se te colapsan los pulmones, es una reacción inmediata que tiene el cuerpo, y solo tienes que respirar profundo, y poco a poco le fui aumentando la distancia, de 5 km, 10 y 11 km”, dijo.

Arleen González reconoció que no es una nadadora rápida, pero sí es una persistente: “El Canal de la Mancha lo he nadado tres veces, dos relevos y uno en solitario. En solitario se nadan en línea recta 34.2 km. No soy una nadadora muy rápida, soy una nadadora que nada lo que le pongan, pero no soy muy rápida. Yo hice 14 horas con 48 minutos, es mucho tiempo, por esta lógica que cambian las corrientes cada seis horas, yo tenía mi trayectoria, pero en eso, iba a cambiar la corriente, lo que decidieron fue, aguantar un poco, y tengo un ganchito, que representa nadar otras dos horas y media más, y el GPS dio que nadé 50 km., cuando se supone que son 34.2 km.

“El récord mundial en el Canal de la Mancha está debajo de las 7 horas en una línea recta, pero en un promedio muy rápido hacen 10 horas para cubrir 34 km. Nosotros hicimos 12 horas ininterrumpidas. ¿Cómo se nada? Una hora por cada uno de los nadadores. En esa ocasión, me tocó iniciar, desde la playa de Shakespeare, en Inglaterra”, describió González.

La exigencia de nadar en aguas abiertas, no merma su ánimo: “Hay un proceso de aclimatación, en el que tu pones a prueba tu cuerpo, donde reconoces las sensaciones de alerta y como puedes deshacerte de ellas, por ejemplo en las Estacas, el cuerpo con puro instinto lleva la sangre a proteger todos los órganos vitales, como pulmones y corazón”.

“La sensación es como sofocable, como que no puedes respirar, que junto toda la sangre y toda tu impresión de cambio de temperatura, como yo siempre explico, como en la vida, las cosas difíciles solo hay que respirar profundo, controlar tu respiración. No dejarte guiar cuando colapsas y te asustas, solo tienes que respirar y respirar, muchas veces, para que el cuerpo te diga, estoy preparado para esto”, mencionó para BASTA.

Las extenuantes horas dentro del agua, le han hecho aprender, que a pesar que se presenten cosas negativas en el mar, vendrán cosas buenas al final de la travesía.

“Lo que he aprendido nadando en este tipo de eventos es una frase que dice ´prepárate para lo peor, esperando lo mejor´.

“Otra cosa que he aprendido en este tiempo es que tu mejor seguro de vida es el entrenamiento, mientras más cosas puedas vivir y experimentar en el entrenamiento de muchas horas de nado, en la prueba, no se te hará tan difícil”.

Arleen González nunca ha pedido patrocinios de las marcas o del gobierno, a pesar de ser una actividad costosa.

“Empezando por el barco como unos 3,000 o 3,500 libras, un promedio. Por ejemplo, para el Canal de la Mancha, se viaja Ciudad de México-Londres, sin escalas, para no llegar cansados del viaje, y de ahí a Dover, son como tres horas en coche. En enero, acabo de nadar un relevo, iba a viajar de Londres a Dover en tren, pero no se pudo, alguien que iba del relevo, pasó por mí en coche. Es una inversión muy alta.

“Lo principal es llevar una embarcación grande, no como un crucero, pero tampoco se trata de llevar una lanchita. En la embarcación se llevan primeros auxilios. Tengo una ventaja, que mi hermano es médico del deporte y siempre viaja conmigo, él lo hace con todo el equipo para atención inmediata, en caso de que se requiera”, detalló en la entrevista para el diario Basta, que deben de usar un traje tradicional, de licra, no neopreno, porque hay un tipo de trajes, que son de naylon, que no son elásticos y la acaban rozando y cortando, por tantas horas en el agua, la sal y el movimiento del agua.

Aun siendo Licenciada en Administración de Empresas, con una especialidad de ingeniería financiera, a Arleen, le fascina sentirse vida nadando en las aguas abiertas.

“Lo hago, porque me encantar estar dentro del agua. Ahora que nadé en el Canal de la Mancha en invierno, en enero de este año, con un clima de 7 grados, algo que experimenté es que el frío duele, el frío te estimula y que tiene muchos beneficios de salud, pero no deja de doler. Pero es una sensación de sentirse vivo, poderoso, de ser dueño de tu tiempo y de tu cuerpo” finalizó.

FRASES

“La verdad es que cuando uno nada con corriente a favor esa es la sensación de volar, de estar vivo… esos nados tan largos, te permiten literalmente, ver toda tu vida”

“Fui encontrando mayores retos, con todo el amor que le tengo al agua, pero también con todo el temor, desde meterte y sentir el agua helada y sentir cómo se te colapsan los pulmones”

ARLEEN GONZÁLEZ

NADADORA DE AGUAS ABIERTAS

 

 

 

34.2

Kilómetros se nadan en el Canal de la Mancha, con un clima de 7° en invierno, distancia que la nadó en 14 horas con 48 minutos

 

ESTÍMULO

Después de nadar 22 km en Acapulco, su entrenador Jorge Coco Villegas, a quien conoció en ese evento, la invitó al reto del Canal de la Mancha, que se nada entre los 13° hasta los 18°

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