Cristian Millan
Alexis Vega se ha sometido a una limpieza articular mediante un procedimiento artroscópico. El delantero del Toluca ha iniciado un periodo de recuperación estimado entre cuatro y seis semanas. Esta situación lo ha obligado a frenar su actividad competitiva. El club ha tenido que reajustar su esquema ofensivo.
La baja del atacante ha significado una ausencia sensible para los Diablos Rojos. Vega se ha perdido compromisos clave del calendario inmediato. Entre ellos han quedado los duelos ante Tigres, Puebla, Cruz Azul y Chivas. Su ausencia ha condicionado el ritmo del equipo en el torneo.
El panorama también ha impactado en la Selección Mexicana. El delantero ha quedado descartado para los amistosos frente a Panamá y Bolivia. Su estado físico ha generado preocupación en el cuerpo técnico nacional. El proceso ha sido seguido con cautela pensando en el largo plazo.
A pesar del golpe inicial, el escenario no ha sido del todo negativo. La evolución de la lesión ha permitido mantener el optimismo. Si los tiempos se han cumplido correctamente, Vega ha tenido opciones de volver pronto. El duelo ante Islandia del 25 de febrero ha aparecido como una meta viable.
Los reportes médicos han señalado que su regreso podría darse a mediados o finales de febrero. Ese margen le ha otorgado tiempo suficiente para retomar ritmo futbolístico. El objetivo principal ha sido evitar recaídas innecesarias. La prioridad ha estado en llegar en plenitud al siguiente ciclo.
Con el Mundial de 2026 en el horizonte, cada paso ha sido cuidadosamente medido. Vega ha mantenido viva la ilusión de estar en la justa mundialista. Su talento ha sido considerado importante para el proyecto tricolor. La recuperación ha sido clave para mantener intacto ese sueño.
