Elio Henríquez/La Jornada/San Cristóbal de Las Casas, Chis. – La Fiscalía de Justicia Indígena continúa con la integración de la carpeta de investigación en torno al alumbramiento de una niña tsotsil de 13 años ocurrido en San Cristóbal el 2 de enero, informó la Fiscalía General del Estado (FGE).Agregó que “tanto la madre como el recién nacido se encuentran estables y fuera de peligro, luego de haber presentado complicaciones derivadas de un contagio de sarampión que generó su traslado del hospital de la Mujer al de las culturas”.
Señaló que la menor y el padre del bebé, de 17 años, cohabitan con el consentimiento de los padres de ambos”, pero la Fiscalía de Justicia Indígena continúa con la integración de la carpeta de investigación correspondiente, a fin de esclarecer los hechos conforme a la ley”.
De acuerdo con versiones de personal médico, la menor, originaria del municipio de Chamula, presentó daños y lesiones en órganos y tejidos debido a la inmadurez de su cuerpo.La agrupación llamada Colectiva Feminista 50 más 1 expresó su preocupación e indignación ante la información difundida en medios de comunicación y redes sociales, al considerar que este caso no es un hecho aislado, sino parte de una problemática estructural que persiste en comunidades indígenas del estado.
A través de su Comisión de Niñas, Niños y Adolescentes, calificó de “especialmente alarmante” que no exista una política pública integral, clara y sostenida por parte de las autoridades competentes, en particular de la Secretaría de la Mujer, orientada a prevenir, erradicar y atender los matrimonios infantiles, así como a garantizar la protección efectiva de niñas y adolescentes en situación de riesgo”.
En un pronunciamiento sostuvo que “la maternidad forzada en niñas es consecuencia directa de la omisión del Estado, de la normalización de prácticas que constituyen violencia sexual y de la falta de acciones interinstitucionales con enfoque intercultural, de género y de derechos de la niñez”.
