El quinto mayor fabricante de automóviles en el mundo, Stellantis, anunció el paro de la producción automotriz de las plantas de Toluca, en el Estado de México y Saltillo, en Coahuila.
La firma informó el paro temporal de producción en la planta de ensamble de Toluca, Estado de México, del 4 de abril al 4 de mayo, donde se produce el Jeep Compass. Ahí laboran dos mil 500 personas.
También te puede interesar: Ram, la más vendida de Stellantis
De igual forma, la planta de ensamble de Saltillo Van, donde se emplean a más de mil 800 personas, también estará en paro de producción, el cual comenzó el 31 de marzo y se alargará hasta el 13 de abril por reducción de órdenes. La unidad que se ensambla es la Ram ProMaster.
Cortesía
¿Por qué se va a paro Stellantis?
De igual forma, la planta de producción de Windsor, en Canadá, en donde se producen la Chrysler Pacifica y el Dodge Charger Daytona entrará en paro.
“Estos paros temporales afectaran a varias de nuestras plantas en Estados Unidos de Norteamérica de tren motriz y estampados que respaldan dichas operaciones”, informó Stellantis.
Las acciones emprendidas por la firma automotriz propietaria de Dodge, Jeep y Chrysler, representan las primeras interrupciones desde que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso aranceles a vehículos fabricados en el extranjero.
“En Stellantis continuamos evaluando los efectos de los nuevos aranceles recientemente anunciados sobre los vehículos importados y seguirá colaborando con la administración estadounidense sobre estos cambios de política”, detalló la firma.
Stellantis destacó que si bien habra paros de produccion, la gente seguira trabajando en cuestiones de mantenimiento y entrenamiento.
La planta de Toluca inició operaciones el 9 de diciembre de 1968. En sus instalaciones se crearon modelos de grato recuerdo como el Dodge Dart Valiant, Chrysler Le Barón, Plymouth Barracuda, Dodge Dart K, Dodge Phantom, Dodge Shadow, Dodge Spirit, Dodge Stratus, Dodge Neón, y Chrysler PT Cruiser, Dodge Journey y Fiat 500.
La planta de Saltillo fue inaugurada el 10 de octubre de 2013 por el entonces presidente, Enrique Peña Nieto y Sergio Marchionne, Presidente y CEO de FCA N.V.
Para la construcción de esa planta de Stellantis se hizo una inversión de mil 85 millones de dólares.