Redacción
La Secretaría de Educación Pública (SEP) inició este martes 1 de abril la aplicación de la prueba PISA en México, un proceso que se extenderá hasta mayo en 321 instituciones de educación secundaria, tanto públicas como privadas.
Según datos oficiales, cerca de ocho mil estudiantes de 15 años participarán en esta evaluación, cuyo propósito es medir sus conocimientos y habilidades en lectura, matemáticas, ciencias y competencias digitales. La prueba es organizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y se desarrolla en varias etapas.
En el primer día de aplicación, el examen se realizó en 61 planteles de diferentes entidades del país. En las siguientes semanas, los alumnos de las 260 escuelas restantes presentarán la evaluación bajo la coordinación de la OCDE.
En esta edición, participan instituciones de distintos contextos, incluyendo zonas urbanas y rurales, así como secundarias generales, telesecundarias, bachilleratos y centros de educación para trabajadores. A partir de la evaluación de 2025, la prueba PISA se aplicará cada cuatro años en lugar de cada tres, por lo que la siguiente edición tendrá lugar en 2029.
El titular de la SEP, Mario Delgado, destacó en un comunicado que los exámenes estandarizados tienen limitaciones para reflejar de manera objetiva el desempeño educativo, ya que existen diferencias significativas entre los entornos escolares. En contraste, señaló que la Nueva Escuela Mexicana emplea herramientas diseñadas para fortalecer la autonomía docente y ofrecer una enseñanza más personalizada.
Por otro lado, el 26 de abril de 2024, el director de Educación y Competencias de la OCDE, Andreas Schleicher, se dirigió a la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) con el objetivo de fomentar la participación de México en futuras ediciones de la prueba PISA. En su mensaje, advirtió sobre el riesgo de que la aplicación de 2025 no se llevara a cabo debido a la suspensión de los preparativos.