El presidente de los Estados Unidos, el republicano Donald Trump, vive en el entendido de que su país ha sido saqueado históricamente por el resto de las naciones del planeta y eso incluye a sus dos principales socios comerciales, Canadá y México, con quienes tiene un tratado de libre comercio desde 1994 y del cual, según él, sólo han sacado provecho canadienses y mexicanos.
Bajo este contexto es que el magnate neyorquino dará detalles, mañana miércoles, de una nueva andanada de aranceles contra prácticamente todas las exportaciones que entren a Estados Unidos: Asiáticas, europeas, africanas, latinoamericanas y, por supuesto, canadienses y mexicanas. Un panorama que amenazará seriamente la balanza comercial de los estadounidenses, pero que afectará principalmente a las familias de clase media baja, pues ellos serán quienes absorban el impacto de esta nueva locura de su demencial líder.
¡Agárrense pues! Sean bienvenidos al “Día de la Liberación”.
Trump es un chivo en cristalería. No entiende que no entiende. Pero él se siente todopoderoso e intocable tras haber sido elegido por los estadounidenses para un segundo periodo en la Casa Blanca. Y, lamentablemente, con sus exabruptos no sólo va a perjudicar a sus compatriotas. También se va a llevar entre las espuelas a los mexicanos, en particular a aquellos que duermen confiados en que el mandatario estadounidense nos va a perdonar la vida con sus prórrogas mensuales.
Pero la cosa ya se le puso fea a varios con su primer paquete de aranceles: El acero, el aluminio y los automóviles.
Trump está obsesionado con el hecho de que Estados Unidos importa más de lo que exporta. Y para él, eso sólo significa que el resto de los países del orbe han abusado de ellos histórica y sistemáticamente, por lo que, de acuerdo a las estimaciones del Laboratorio Presupuestario de la Universidad de Yale ya hizo un cálculo aproximado: Con los nuevos aranceles, que entrarán en vigor a partir de mañana miércoles, habrá un aumento adicional del 5% a las tarifas ya impuestas para Canadá y del 16% para México. Por su parte, la India tendrá una sacudida del 17%, mientras a Francia y a Alemania se les va a aplicar un tabulador del 19% para cada uno. Y con China, que ya se ha visto particularmente penalizada, les vendrá un aumento del 13% extra.
Lo que está en riesgo aquí en México es una integración regional (insumos, materias primas y procesos) que ha costado más de 30 años de trabajos y negociaciones. Las cadenas productivas están en peligro de pulverizarse y es un hecho que Trump se va a pasar por el arco del triunfo todo lo que se ha negociado en el marco del TLCAN primero y del T-MEC después. Una y otra vez nos ha demostrado, particularmente, que es un individuo poco confiable y traicionero.
Para los adictos a desentenderse de los problemas (y miren que aquí en México hay muchos, muchísimos), permítanme decirles que lo que se aproxima es la I Guerra Comercial Mundial. El día “D” será pasado mañana jueves 3 de marzo, que es cuando todos los países ya sabremos de a cómo va a ser cada “mandarriazo”. El fantasma de la recesión se aproxima a los Estados Unidos.
Y no olviden que cuando los gringos estornudan a nosotros nos da pulmonía.
Contacto.- www.lapoliticamedarisa.mx
alessandriniyazmin@yahoo.com.mx
Twitter / X: @yalessandrini1