Madre buscadora del colectivo Luz de Esperanza Desaparecidos Jalisco dijo que su integrante, Teresa González Murillo, Teresita, se debate entre la vida y la muerte luego de que el pasado 27 de marzo recibió un disparo en la cabeza cuando hombres armados trataron de secuestrarla.
Hasta el cierre de esta edición el estado de salud de la rastreadora se reportaba como grave.
De acuerdo con el grupo de buscadoras, los sujetos ingresaron al domicilio de González Murillo en la colonia San Marcos, en Guadalajara.
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El colectivo publicó un comunicado en el que señala que: “Este suceso (el ataque a la buscadora) demuestra la situación de inseguridad que se vive en Guadalajara y Jalisco, además del contexto hostil por el que atraviesan todas las familias buscadoras del país”.
Agregó: “Sumado a lo anterior, también se añade la revictimización de las víctimas por parte de las autoridades que en muchas ocasiones entorpece el proceso de investigación”.
Luz de Esperanza Desaparecidos condenó la agresión y exigió esclarecer el caso.
¿QUIÉN ES TERESA GONZÁLEZ MURILLO?
Teresita se ha dedicado en los últimos meses a la búsqueda de su hermano Jaime, quien desapareció desde el 2 de septiembre pasado; además, ella es una líder entre los comerciantes de la ciudad.
La última vez que vieron a Jaime fue en la colonia Centro, de Guadalajara.
Según la Comisión Nacional de Búsqueda, Jalisco está sumergido en una crisis de desapariciones, actualmente se encuentra en primer lugar de personas no localizadas con más de 15 mil personas no localizadas.
OTRO CASO
Lorenza Cano Flores, madre buscadora del grupo Salamanca Unidos Buscando Desaparecidos, se secuestró el 15 de enero de 2024. Hace unos días, las autoridades de Guanajuato informaron que encontraron restos humanos en el municipio de Villagrán que podrían pertenecer a la rastreadora.
Cano Flores fue levantada por un grupo de personas en su domicilio ubicado en dicha localidad; durante su plagio, se informó que su esposo e hijo fueron asesinados al intentar evitar que la mujer fuera sustraída.
Tenía 55 años al momento de su desaparición y formaba parte del colectivo Salmantinos Unidos Buscando Desaparecidos, creado después de la desaparición de su hermano José Francisco, ocurrida el 14 de agosto de 2018.
Tras su secuestro, organizaciones de buscadores exigieron seguridad y protección para las familias de las personas que rastrean a sus familiares.